Envases en butis y bolsas.

Las primeras mallas aparecieron en España a principios de los años 60. Estas mallas al igual que las de hoy es una bolsa tubular cerrada. El cierre son dos grapas metálicas una en cada extremo de la malla. La malla tejida era resistente, tenía bajo coste y el producto se conservaba perfectamente ya que estaba en contacto con el aire y permitía la visión del producto. La bolsa de malla hoy sigue siendo un envase ligero, económico y práctico.

Hay gran variedad de tamaños, formas y resistencias y pueden fabricarse a partir de fibras naturales o sintéticas. Las principales virtudes de estos envases es que son cómodos de transportar, para un mejor manejo del producto, resistentes y con buena transpiración.

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