Cebolla Blanca.

Muchas personas no saben distinguir entre la cebolla blanca y la amarilla, pero lo cierto es la cebolla blanca es algo más dulce y con un sabor más limpio, el problema es que se conservan por menos tiempo que las cebollas amarillas.

Aspecto: El aspecto y tamaño es igual al de la cebolla amarilla pero su carne es blanca y brillante, la piel es también blanca.

Sabor: El sabor es más suave que el de la cebolla amarilla, por eso son ideales para comerlas crudas.

Consejos de compra y conservación: Las cebollas blancas están disponibles durante todo el año y el sabor es el mismo independientemente de la estación. Deben almacenarse en un lugar oscuro, seco y fresco.

Usos: Debido a su sabor suave y su textura crujiente son ideales para ensaladas, para añadirla en rodajas finas a un sándwich o sobre una rica pizza. Este tipo de cebolla es muy popular en la cocina latinoamericana, donde se añade a los huevos rancheros, a los frijoles refritos o al picadillo cubano.

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